El ente de control departamental invita a todos los alcaldes de Cundinamarca al taller proceso de empalme en las administraciones Públicas que se dictará en el auditorio de la Escuela de Capacitación de la Contraloría de Cundinamarca durante los días 26 de junio, 3 y 9 de julio a partir de las 8 de la mañana.

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Bogotá, 19 de junio de 2019 En cumplimiento del Plan General de auditorías de estos tres años y medio, el cual comprende la vigilancia de un presupuesto total de 28 billones 800 mil millones de pesos; la entidad revisó a través de 1.427 auditorías el 100 por ciento de sus sujetos de control.

En este ejercicio se evalúa la gestión financiera, contractual, administrativa, presupuestal, sistema de control interno, plan de alimentación escolar, políticas públicas de la población vulnerable, planes de mejoramiento, quejas y peticiones, gestión y resultados, gestión en salud y gestión ambiental.

Como resultado se establecieron 11.308 hallazgos administrativos, de los cuales 2.474 tuvieron connotación disciplinaria, 159 connotación penal, 818 connotación fiscal y 200 sancionatorios.

En cuanto a los beneficios de control fiscal de tipo cuantitativo, se registra un total de 284 mil millones de pesos, fruto de las acciones tomadas como consecuencia de los planes de mejoramiento por auditorías; las estrategias Usatón, con 1.314 bioequipos medicos en uso; “obras inconclusas y al servicio de las comunidades”.

Estos beneficios también se generaron en una actualización catastral, que después de 20 años permitió que cuatro municipios dejaran de ser paraísos fiscales. Hoy, Choachí, Silvania, Jerusalén y Cáqueza reportan $8.500 millones de ingresos; otros 85 municipios se acogieron y están en proceso de conservación catastral con el IGAC, la CAR y las EPC, lo que les representa una proyección de un aumento catastral de 499 mil millones de pesos.

En medio ambiente, la Contraloría de Cundinamarca realizó una importante labor de acompañamiento a las administraciones locales y a las comunidades en los procesos de consultas populares en defensa contra las explotaciones mineras en Arbeláez, Cabrera, Carmen de Carupa, Cogua, y Pasca.

Además se realizaron informes sobre la situación de los páramos en Cundinamarca y la situación de la minería en el Departamento.

En el proceso fiscal, el ente de control reporta fallos de responsabilidad fiscal por $3.150 millones de pesos y medidas cautelares por $26.220 millones de pesos.

 

 

Bogotá, D.C. 18 de junio de 2019. Con respuesta a más de 1.926 ciudadanos, de los 2.130 requerimientos hasta hoy recepcionados, el ente de control ha mantenido un dialogo directo y atento con los actores sociales cundinamarqueses.

Esta interacción, institución y ciudadanía, no sólo se circunscribe a la tramitación formal de las quejas ciudadanas, si no que aborda distintas estrategias de acuerdo con las poblaciones, todo en búsqueda de integrar y convertir a la comunidad en verdaderos aliados de la lucha frontal contra la corrupción.

“Vemos en la comunidad los auténticos socios del control fiscal territorial; por ello, hemos dejado los cómodos sillones de la oficinas en Bogotá, para visitarlos y dialogar en sus espacios, palpado directamente el sufrimiento y el desazón que les dejan aquellas acciones de los administradores inescrupulosos que desangran el patrimonio público de los cundinamarqueses”, expresó el contralor de Cundinamarca, Ricardo López Arévalo, durante el desarrollo de la audiencia pública de Rendición de Cuentas, que se realiza en el Teatro Antonio Nariño de la gobernación de Cundinamarca.

Y en este propósito, se hizo énfasis en la juventud: “hacer de cada contralor escolar de nuestro departamento un “Pedro Pascasio Martínez”, el joven que hace 200 años en los campos de independencia dio ejemplo de honradez, transparencia e integridad”, indico el contralor López Arévalo al dar a conocer el importante programa del gobierno estudiantil: Contralores Escolares.

En esta estrategia, durante los cuatro años, se eligieron 1.109 jóvenes que asumieron el papel de líderes del control social en las instituciones educativas del departamento, fieles escuderos que acompañaron la gestión del contralor departamental López Arévalo en la vigilancia de los recursos públicos asignados al sector educación. Fueron insumo de importancia en la conformación de las veedurías a los Planes de Alimentación Escolar

En reconocimiento a la labor que ejercen en sus colegios, el contralor departamental creó el concurso “Semillero de Valores”, convocatoria anual que premia las mejores propuestas de trabajo, que contó con la participación de 68 jóvenes y 12 ganaron el concurso.

Este programa fue reconocido con la mención de honor Pedro Pascasio Martínez, que entrega las comisiones de ética del Congreso de la República.

El permanente contacto con los cundinamarqueses se patentizó con la realización de 18 audiencias públicas de control social, a las cuales asistieron más de 2.788 personas. Así mismo se generaron espacios de trabajo con los veedores ciudadanos, se habilitó una oficina en la sede en Bogotá para que cómodamente desarrollaran su actividad.

De la misma forma, 2.305 personas participaron en las 58 jornadas de capacitación para la conformación de veedurías ciudadanas y en la actualización sobre los instrumentos de control social en lo público.

Pero no sólo la comunidad fue la aliada de la Contraloría de Cundinamarca en el fortalecimiento del control social, es importante mencionar el trabajo conjunto asumido con las oficinas de control interno de las administraciones y las personerías municipales, quienes estuvieron en permanente interacción.

En el desarrollo de esta audiencia, el contralor reconoció el aporte dado al control social de:

Los contralores escolares: David Méndez Camelo, perteneciente al  I.E.D. José Neira De Macheta, y Yesid Rincón, de la I.E.D. Agroindustrial Santiago del Municipio de Chocontá.

Y a los jefes de control interno Oscar Alberto Acosta Arias, del Hospital San Rafael De Fusagasugá y Digna Patricia Campos Jara, exjefe de oficina control interno del Hospital San Rafael De Cáqueza quienes colaboraron estrechamente con el ente de control.

 
 
 
Bogotá, 19 de junio de 2019. Así lo dio a conocer el auditor auxiliar de la Auditoría General de la República, Rodrigo Tovar Garcés, al explicar que durante dos años consecutivos 2017 y 2018, la entidad departamental reportó los mayores valores por este concepto dentro de todas las contralorías del país.
 
Esto significa un respaldo a la gestión liderada por el contralor departamental Ricardo López Arévalo, quien ha señalado que el control fiscal además de generar fallos sancionatorios también tiene la obligación de velar por la debida inversión de los recursos con actuaciones que le da la misma ley, tales como los planes de mejoramiento, observaciones, hallazgos, pronunciamientos y advertencias que correspondan a un impacto positivo en beneficio de las comunidades.
 
Es así como en la audiencia de rendición de cuentas, la Contraloría de Cundinamarca reportó, un total $284.832 millones, correspondientes a planes de mejoramiento por auditorías; a las estrategias Usatón, “lo que se compra se usa”, “obras inconclusas y al servicio de las comundiades”, actualización catastral y dentro de los procesos de responsabilidad fiscal.
 
Por su parte, la contralora del Huila, Adriana Escobar Gómez, y presidenta de la Asociación de Contralorías, resaltó el papel asumido por el Contralor de Cundinamarca, Ricardo López Arévalo, de liderar espacios de apoyo y capacitación, así como de hacer visible permanentemente el resultado del control fiscal.
 
De la misma forma, el Contralor delegado para la participación ciudadana de la Contraloría General de la República, Luis Carlos Pineda Téllez, destacó la gestión cumplida por el ente de control departamental en identificación de todas las obras inconclusas en el departamento y propender juiciosamente, por la culminación y reactivación de obras, así como su puesta en servicio.
 
“Vemos como un buen ejemplo a seguir este programa, de extinguir “los elefantes blancos”, que permitió a la ciudadanía contar con obras en infraestructura, salud, educación, recreación y vivienda. 
 
“Para nosotros, la Contraloría de la República, es un ejemplo a seguir, ya que es un ejercicio de la mano con la ciudadanía. En cuanto a los elefantes blancos, es importante tener los responsables, tener las sanciones, pero principalmente que la ciudadanía pueda beneficiarse con la puesta en marcha. 
 
Para el contralor López Arévalo, estos testimonios dados en el marco de la jornada de rendición de cuentas de la Contraloría de Cundinamarca son demostración que el ejercicio del control fiscal territorial si es posible y que estos tres años el ente de control está dejando huella.
 
 
Intervención de Auditor Auxiliar de la Auditoría General de la República, Rodrigo Tovar Garcés.
 
Intervención del contralor delegado para la participación ciudadana de la Contraloría General de la República, Luis Carlos Pineda Téllez
 
Intervención de la contralora del Huila, Adriana Escobar Gómez, y presidenta Nacional de Contralorías Territoriales
 
 
 
 

 

 

 

Cartera morosa; USATÓN lo que se compra se usa y la revisión de inversiones en la infraestructura concentran atención de contraloría.

Bogotá D.C. 18 de junio de 2019.  Más de 9 mil encuentros entre EPS e IPs por valor de $492.934 millones garantizan la sostenibilidad financiera de la red pública de salud del departamento, explicó el contralor de Cundinamarca, Ricardo López Arévalo al indicar que estos recursos permiten mejorar el servicio a los pacientes con la contratación de personal,  la adquisición de equipos y la adecuación de las instalaciones, entre otros aspectos.

El trabajo desarrollado por la Contraloría de Cundinamarca, permitió pasar de conciliaciones de cartera del orden de los $74 mil millones, en 2015; a cifras de $138.709 millones, en 2016, $158.462 millones, en 2017.

Conocer el verdadero estado de la cartera dentro del sistema de salud departamental contó con el decisivo acompañamiento de la Secretaría de Salud del Departamento, la Procuraduría Delegada para el Sector Salud y la Superintendencia Nacional de Salud que tuvieron en cuenta la metodología y organización, para aplicarla en el territorio nacional.

De esta manera, por primera vez se aclararon y conciliaron las cuentas por medio del cruce de información entre E.P.S del régimen contributivo y subsidiado y las entidades territoriales frente a las  I.P.S públicas y privadas, como lo establece la circular 30 de 2013  del Ministerio de Salud y Protección Social y de la Superintendencia Nacional de Salud.

“El cierre de una institución de salud por falta de recursos es un acto lesivo para el bienestar de la comunidad, algo que como contralor debo evitar a toda costa, por ello asumí desde el inicio de la gestión el compromiso de trabajar con total firmeza para proteger el patrimonio público de los hospitales” expresó el contralor de Cundinamarca, Ricardo López Arévalo, en el marco de la audiencia pública de Rendición de Cuentas que hace en estos momento el ente de control.

Usatón: Lo que se compra se usa.

$5.415 millones representados en equipos biomédicos y elementos de dotación hospitalaria, que se encontraban olvidados en sus desaliñadas cajas de origen fueron puestos al servicio, gracias a una innovadora jornada de intercambio de información entre las instituciones de salud.

La idea. Liderada por la Contraloría de Cundinamarca, identificó estos equipos que no tenían uso en un hospital por la falta de habilitación, o por no ser requeridos en la institución, y fueron reubicados  en centros donde se les requiriera.

 “1.314 elementos que en un tiempo rápido prestan servicio a la comunidad; no es tolerable que cuando el sistema de salud está en crisis y la comunidad suplique ser atendida, aparatos necesarios para mejorar el servicio, se estuvieran pudriendo en los almacenes  de las instituciones”, expresó el contralor Ricardo López Arévalo.

Al mismo tiempo, señaló casos en los que se celebra la vida, como en el del Hospital de Ismael de Silvania en los que ya nacieron niños en la sala de partos, el servicio se había suspendido por más de un año debido a la demora en el proceso administrativo en la adquisición de un tornillo de tan solo centímetro y medio, para ajustar el vidrio de la lámpara cielítica que facilitaba los procesos quirúrgicos.

En esta experiencia de colaboración interinstitucional, permitió identificar compras de 1.602 equipos por valor de $5.778 millones que no había sido puestas al servicio, tales como un mamógrafo, por valor de $808 millones; 14 ventiladores, con un costo de $766 millones de pesos; 4 máquinas de anestesia, por valor de $382 millones, y 49 camillas por valor de $325 millones, hoy se reporta una efectividad en valor de equipos puestos en funcionamiento del 94%.

Generar espacios de diálogo entre las instituciones para garantizar un servicio de salud digno, el cual es un deber del estado proporcionarlo, es una forma de cumplir la misión de la Entidad y en especial nuestra contribución en el buen manejo de los recursos públicos en el Departamento de Cundinamarca, así nuestra huella es visible.