Cartera morosa; USATÓN lo que se compra se usa y la revisión de inversiones en la infraestructura concentran atención de contraloría.

Bogotá D.C. 18 de junio de 2019.  Más de 9 mil encuentros entre EPS e IPs por valor de $492.934 millones garantizan la sostenibilidad financiera de la red pública de salud del departamento, explicó el contralor de Cundinamarca, Ricardo López Arévalo al indicar que estos recursos permiten mejorar el servicio a los pacientes con la contratación de personal,  la adquisición de equipos y la adecuación de las instalaciones, entre otros aspectos.

El trabajo desarrollado por la Contraloría de Cundinamarca, permitió pasar de conciliaciones de cartera del orden de los $74 mil millones, en 2015; a cifras de $138.709 millones, en 2016, $158.462 millones, en 2017.

Conocer el verdadero estado de la cartera dentro del sistema de salud departamental contó con el decisivo acompañamiento de la Secretaría de Salud del Departamento, la Procuraduría Delegada para el Sector Salud y la Superintendencia Nacional de Salud que tuvieron en cuenta la metodología y organización, para aplicarla en el territorio nacional.

De esta manera, por primera vez se aclararon y conciliaron las cuentas por medio del cruce de información entre E.P.S del régimen contributivo y subsidiado y las entidades territoriales frente a las  I.P.S públicas y privadas, como lo establece la circular 30 de 2013  del Ministerio de Salud y Protección Social y de la Superintendencia Nacional de Salud.

“El cierre de una institución de salud por falta de recursos es un acto lesivo para el bienestar de la comunidad, algo que como contralor debo evitar a toda costa, por ello asumí desde el inicio de la gestión el compromiso de trabajar con total firmeza para proteger el patrimonio público de los hospitales” expresó el contralor de Cundinamarca, Ricardo López Arévalo, en el marco de la audiencia pública de Rendición de Cuentas que hace en estos momento el ente de control.

Usatón: Lo que se compra se usa.

$5.415 millones representados en equipos biomédicos y elementos de dotación hospitalaria, que se encontraban olvidados en sus desaliñadas cajas de origen fueron puestos al servicio, gracias a una innovadora jornada de intercambio de información entre las instituciones de salud.

La idea. Liderada por la Contraloría de Cundinamarca, identificó estos equipos que no tenían uso en un hospital por la falta de habilitación, o por no ser requeridos en la institución, y fueron reubicados  en centros donde se les requiriera.

 “1.314 elementos que en un tiempo rápido prestan servicio a la comunidad; no es tolerable que cuando el sistema de salud está en crisis y la comunidad suplique ser atendida, aparatos necesarios para mejorar el servicio, se estuvieran pudriendo en los almacenes  de las instituciones”, expresó el contralor Ricardo López Arévalo.

Al mismo tiempo, señaló casos en los que se celebra la vida, como en el del Hospital de Ismael de Silvania en los que ya nacieron niños en la sala de partos, el servicio se había suspendido por más de un año debido a la demora en el proceso administrativo en la adquisición de un tornillo de tan solo centímetro y medio, para ajustar el vidrio de la lámpara cielítica que facilitaba los procesos quirúrgicos.

En esta experiencia de colaboración interinstitucional, permitió identificar compras de 1.602 equipos por valor de $5.778 millones que no había sido puestas al servicio, tales como un mamógrafo, por valor de $808 millones; 14 ventiladores, con un costo de $766 millones de pesos; 4 máquinas de anestesia, por valor de $382 millones, y 49 camillas por valor de $325 millones, hoy se reporta una efectividad en valor de equipos puestos en funcionamiento del 94%.

Generar espacios de diálogo entre las instituciones para garantizar un servicio de salud digno, el cual es un deber del estado proporcionarlo, es una forma de cumplir la misión de la Entidad y en especial nuestra contribución en el buen manejo de los recursos públicos en el Departamento de Cundinamarca, así nuestra huella es visible.